En el apogeo del poderío romano, en el año 117, las 43 provincias que componían el imperio se extendían a lo largo de unos cinco millones de kilómetros cuadrados, desde las costas del mar Caspio, al este, hasta las costas atlánticas de España, al oeste; desde Britania al norte, hasta Egipto al sur.Palabras del filósofo Vegecio:"Si quieres la paz, preparate para la guerra."
Los romanos lograron consolidar su poder político sobre un territorio, gracias a su habilidad para la guerra.Durante siglos el ejèrcito romano se consideró invencible.
Todos los hombre participaban en la guerra, los aristócratas (como Julió César y Pompeyo) y el pueblo.La mentalidad romana era la del soldado-campesino.
La rutina y la disciplina regían su vida, tanto en el campo de labor como en el campo de batalla.
Las mayores virtudes de un soldado se consideraban la honrarez, sobriedad, previsón, paciencia, tenacidad e independència.
Los soldados romanos sabían bastarse a sí mismos y, además de su entrenamiento militar, recibían preparacón como albañiles, abridores de caminos y constructores.
Un soldado sabía trazar un campamento o una fortificación, medir un terreno...
Entre sus labores estaban la de construir carreteras a través de las provincias para permitir movimientos militares rápidos, y erigir centenares de kílometros de fortificaciones a lo largo de las fronteras para asegurar la paz al interior del imperio.
Los romanos eran unos excelntes guerreros que supieron adaptar armas i tacticas de otros puebols e ciudades, por ejemplo de los españoles, los macedonios, los cartegineses...En el campo de batalla eran muy móviles y flexibles en sus tacticas y movimientos.Además eran expertos transladar fortalezas gracias a enormes torres que construían para luchar a través de murallas.
Uno de los sitios más célebres fue el que infringío Julío César a los galos de Avaricum en el año 52 a De N.E.Los hombres de César trabajaron duro día y noche durante 25 días para instalar sus torres de asalto y vencer a los galos, grandes luchadores de esa época.

Las armas que llevaban hacía la victoria a los romanos eran varias, un ejemplo es la catapulta móvil que lanzaba grandes rocas o bolsas llenas de piedras pequeñas (tipo metralleta) a una ddistancia de unos 800metros de diametro;la ballesta gigante otro claro ejemplo de su ingeniop para la guerra que podía projectar a 700 metros dardos de casi 4 metros de largo, el arco con flechas ardiendo, que provocaban incendios que debastaban los campos i casas de los alrededores...

