Salmacis era una de las ninfas de frigia que habían criado a Hermafrodito. Salmacis, se enamoro de el, sin embargo el la rechazó. Un día Hermafrodito se desvistió y se lanzó a nadar al lago donde vivía Salmacis, esta se abrazó a él forcejeando mientras rogaba a los dioses que nunca se separaran. Los dioses le concedieron su deseo y ambos cuerpos se fusionaron en uno solo.
Hermafrodito por su parte suplicó que el lago donde sucedió la metamorfosis arrebatara la virilidad a todo el que se bañara en él. Este deseo también le fue concedido.

